lunes, 25 de abril de 2016

Mina de A Groba. Veiga, O Carballiño (Ourense).

 


Mina de Groba (aurífera de origen romano). Situada en la parroquia de Veiga, O Carballiño.
Afectada parcialmente por construcciones. Su extensión va mucho más allá del socavón principal más profundo ya que se extiende con labores de frente abierto hacia todas direcciones, especialmente en dirección norte. Casi llega a solaparse con las minas de Madarnás posiblemente contemporáneas o más problabe que pertenezcan  a una única gran explotación minera. En general las zanjas se disponen de norte a sur, aunque con frentes abiertos siguiendo las zonas de mineralización. Es una mina mixta aunque se podría decir que se trata de una explotación de tipo secundario. No obstante se aprecian abundantes restos de cuarzo en bruto o parcialmente procesados procedentes de "canteras" (minería de tipo primario).



martes, 19 de abril de 2016

Minería romana en las terrazas fluviales del río Arnoia.

La mina de O Viso en Ramirás.




ENCUADRE GEOGRÁFICO
La zona de estudio que abordamos se localiza en el suroeste de la provincia de Ourense, en el término municipal de Ramirás, al norte de la localidad de O Viso, emplazada en la vertiente meridional del valle del río Arnoia, el cual discurre de sureste a noroeste unos 150 metros al noreste de la zona minera. Se trata de unos terrenos sin actividad agrícola ni ganadera, aunque se distinguen antiguos bancales abandonados e incluso un camino carretero sobre un muro de contención de datación desconocida. El citado río Arnoia es afluente por la izquierda del Miño, y desemboca en él unos 15 kilómetros al noroeste de la mina estudiada.

CONTEXTO GEOLÓGICO.
Según la cartografía geológica consultada, en la zona aflora un granito de dos micas, en el cual intruyen diques de cuarzo y un dique de lamprófido, y al oeste aparecen esquistos pertenecientes al Grupo Santa Baia El granito presente en la zona es un granito de dos micas moderadamente leucocrático.
La observación de la geología in situ es difícil debido a la escasez de afloramientos, y a la presencia de abundante vegetación y de una capa considerable de restos orgánicos sobre la superficie del terreno. Por otro lado el granito se encuentra bastante alterado, casi en su totalidad a grado V (roca completamente meteorizada). Los diques de cuarzo no los hemos podido observar in situ y solamente hemos observado cantos sueltos. El dique de lamprófido lo hemos observado solamente en tres puntos.
Lo que se aprecia mayoritariamente en la zona es la presencia de material arenoso-arcilloso de diferentes tonalidades con cantos rodados de cuarcita de tamaños desde 1 a 5 centímetros. Estos materiales los interpretamos como terrazas fluviales del río Arnoia, situado 150 metros al noreste y encajado unos 50 metros. Estos materiales detríticos los hemos localizado formando dos terrazas, una al noroeste de unas 10.8 hectáreas de superficie, y otra al sureste de 7 hectáreas de superficie aproximadamente; terrazas que se encuentran rodeadas en algunos puntos de materiales coluviales, y en otros puntos a su vez han generado coluviones ladera abajo, naturales o provocados por la acción minera. Estos procesos, unidos a la actividad minera hacen que sea difícil calcular su extensión y su potencia, ya que se puede decir que la mina hizo desaparecer la terraza en su mayor parte, observando actualmente unos pocos restos y materiales provenientes de las terrazas, pero mezclados con otros materiales. A pesar de ser difícil calcular el espesor de la terraza, en algunos puntos concretos se observan potencias cercanas a los 15 metros.


LAS LABORES MINERAS
Morfológicamente nos encontramos ante una serie de socavones sin aparente planificación, pero que sistemáticamente han ido excavando los restos de la terraza fluvial hasta hacerla desaparecer casi por completo, dejando en su lugar los típicos y característicos montones de piedras y escombreras, reconocibles incluso en la toponímia del lugar con el nombre de “medos” (en este caso cantos rodados de tamaño pequeño y medio), producto de la selección manual, cribado y lavado de los materiales. Por su parte, anexos a las áreas extractivas, tenemos dos amplios valles que muestran a nuestro juicio una marcada artificialidad y que podrían corresponderse con las zonas de lavado de los materiales finos.
Cada uno de los socavones citados tiene una zanja de acceso, desalojo o quizás canal de desagüe y posiblemente otro para aporte de agua, aunque como veremos la utilización de agua en este tipo de minas posiblemente fuese muy restringida. La técnica empleada para obtener el mineral era realmente sencilla, complicada solamente por el volumen de tierra que había que procesar. El trabajo se limitaba a la excavación, selección y cribado del material de las terrazas en la propia excavación y al posterior lavado y bateado de las arenas para separar el metal, sería en este último momento imprescindible el concurso del agua aunque no necesariamente en grandes cantidades tal como hemos podido comprobar en nuestras experiencias con el procesado de materiales, resultando incluso contraproducente una corriente de agua incontrolada o excesiva.
Hay por lo tanto dos áreas de explotación diferenciadas separadas por un acho valle y otro amplio valle hacia el NO que muestran una disposición artificial no solamente por sus formas excesivamente regulares y amplias, sin que existan signos de encajamiento en los pequeños cursos de agua que por ellos discurren, sino también por su perfil longitudinal escalonado, descrito por Domergue como un indicio de espacio dedicado al lavado de oro por decantación, filtrado y bateo. 


ENCUADRE HISTÓRICO.     
Actualmente la mina está cubierta por una variada vegetación que dificulta notablemente una visión de conjunto de la explotación que se ubica en unas lomas localizadas entre la curva de nivel de 335 m y los 360 m.
Cronológicamente situamos esta mina en época romana por una serie de razones que expondremos a continuación. En primer lugar y sobre el terreno es evidente la similitud de los trabajos de Ramirás con otros adscritos al mundo romano localizados en Laias, Arnoia, Crecente y Cortegada por citar ejemplos relativamente cercanos, o como la mina de Os Medos (Maceda, Ourense) que aprovecha los materiales aluviales del mismo río Arnoia aguas arriba, conformando si no la mayor, una de las minas romanas de tipo secundario con más extensión de la provincia de Ourense.
Como en algunos de los casos citados, en esta mina de O Viso (también) se aprovechaban los restos de antiguas terrazas fluviales originadas en esta ocasión por el río Arnoia. Es por lo tanto como indicamos una explotación de tipo secundario en la que se obtienen el mineral mediante el lavado de los materiales que forman las terrazas, los cuales con una potencia de entre 3 y 15 metros en las zonas más favorables, han permanecido en las áreas más elevadas lejos de la acción erosiva de las corrientes fluviales.
La mina de O Viso a pesar de su extensión no aparece recogida en la cartografía ni hay referencias conocidas sobre su explotación, tampoco se recoge en El Catastro del Marques de la Ensenada ninguna referencia a explotaciones mineras en la zona.
Al contrario que otras minas cercanas (Serra do Seixo y Escudeiros), esta no fue re-explotada en épocas recientes, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial momento álgido de la minería en esta comarca, pues la fotografía aérea de 1956/57 (“vuelo americano”) ya nos muestra un espacio abandonado y parcialmente aparcelado sin rastro alguno de aprovechamiento minero. Por otra parte el contraste que ofrece el paisaje minero de las explotaciones de Escudeiros y las de O Viso es notorio a simple vista, evidenciando no sólo la utilización de métodos de trabajo absolutamente distintos y el beneficio de diferentes minerales, sino también y como consecuencia de lo anterior una cronología dispar.
En nuestro caso y por el momento no hemos localizado vestigios de construcciones o asentamientos vinculados directamente con la explotación de este yacimiento, si bien la existencia de fortificaciones castreñas en las proximidades podría tener una relación con la mina. Lamentablemente la falta de trabajos específicos en los asentamientos castreños no permiten más que especular sobre los momentos de ocupación, si bien se citan restos romanos en los enclaves catalogados de Seoane y Os Chenlos en Gomesende, relativamente próximos a O Viso y también el ara de Zaparín en Cortegada. Al otro lado del río Arnoia, muy próximos a la mina, tenemos los asentaminetos de Os Castros y O Coteiro. Profundizando en la presencia romana en esta área, se sugiere el paso de una “vía secundaria” próxima a las minas que enlazaría la carretera Bracara Augusta-Asturica Augusta con una hipotética ruta paralela al Río Miño, aunque no se ha podido demostrar su existencia por el momento. Más recientes serían los posibles itinerarios medievales y caminos modernos que se aproximarían a la zona. Por nuestra parte hemos prospectado los ayuntamientos próximos de Gomesende y Pontedeva, y aunque hemos localizado otra posible explotación romana en O Dorno anexa a un “castro” catalogado durante los trabajos de prospección, no hemos podido confirmar la existencia de una ruta romana, al menos no con la estructura que se espera de ese tipo de itinerarios.
  
Para más información:
Juan Manuel González Carballo y Eduardo González Clavijo. Boletín Auriense Tomo XLV, Ourense 2015, págs 41 a 60

jueves, 31 de marzo de 2016

Minería romana en Laias (Cenlle, Ourense). Canal de desagüe.





Canal romano en Laias (Cenlle, Ourense) que desagua en el río Miño, ubicado frete al balneario de Laias.

Pertenece a la explotación minera secundaria que existe en este lugar (Campo do Cabalo). Aunque el yacimiento minero se da por muy alterado o destruido todavía pueden verse los frentes de explotación y las toneladas de guijarros procedentes del lavado de los depósitos fluviales que contenían el mineral. Es un elemento arqueológico curioso y desconocido, en proceso de permanente deterioro  (se ha producido recientemente un derrumbe en una zona anexa). Pese a su vistosidad y gran tamaño permanece semi-escondido entre la vía del ferrocarril y la maleza.

Puede observarse todavía la estratificación en los sedimentos del fondo del cauce artificial de esta estructura minera.

Grobas, una explotación minera en Carballino (Ourense).



Al sur de O Penedo y con el característico nombre de Grobas se encuentra una antigua explotación minera hoy enmascarada en parte por los movimientos de tierra, las canteras y la vegetación. El lugar en el que se encaja el río Varón tiene todas las características necesarias para incluirse dentro de los lugares señalados como mineros dentro del catálogo arqueológico de O Carballiño.



Formalmente es un gran socavón o "groba" en el que se eliminó roca en busca de un mineral. El término "groba" o "grova" se refiere en Galicia a los vacíos que en el terreno dejan las explotaciones auríferas, generalmente romanas, de las que hay varios ejemplos en este término municipal. Este claro marcador toponímico junto con la coincidencia en lugar de una falla en la que se encaja el río y que permite la intrusión de minerales asociados al final de la consolidación del granito (diques de cuarzo) hace pensar en presencia de una explotación minera de oro.


Cabuerco Vedado, ¿una explotación minera cerca de Peña Trevinca?.



Este zanjón se encuentra en el término municipal de Porto (provincia de Zamora) unos dos kilómetros al sur de Peña Trevinca y a poco más de dos kilómetros del embalse de Vega del Conde, en el paraje denominado Cabuerco Vedado según el mapa 1:25000 del IGN. Sus coordenadas en datum ETRS89 son 29T 683280  4677250.

Se trata de una zanja excavada en el terreno de dirección aproximada este-oeste y de 300 metros de longitud. Su anchura máxima es de 25 metros y en algunos puntos puede sobrepasar los 15 metros de profundidad. Del centro de esta zanja parte otra de dirección noreste-suroeste de 190 metros de longitud. Por el fondo de ambas zanjas fluyen cursos de agua que drenan el valle de origen glaciar situado aguas arriba. Las zanjas se sitúan justamente en el final de un valle de origen glaciar colgado sobre el valle del río Tera (el cual también posee origen glaciar).




Geológicamente el zanjón se encuentra excavado en la Formación neis glandular Ollo de Sapo, que en esta zona constituye la base del Ordovícico Inferior, datada en unos 485 millones de años. Se trata de un neis caracterizado por la presencia de grandes cristales de feldespatos, así como por la presencia de cristales de cuarzo azul.

Unas zanjas de estas características, aunque actualmente son utilizadas por la red fluvial de la zona, no son de origen natural. No existen en los valles cercanos zanjas similares originadas por la erosión fluvial. Por otro lado, los pocos miles de años pasados desde la retirada de los hielos de la última glaciación no han sido suficientes para que un curso de agua genere por erosión una estructura de esta magnitud. Así mismo se trata de estructuras demasiado rectas y de caja muy cuadrangular como para ser originadas por erosión. Todo esto hace pensar que son estructuras mineras.

El tamaño de las zanjas excavadas nos hace pensar en la extracción de una mena muy rentable, oro, no estaño que sería la otra posible mena extraída y que es de menor rentabilidad por lo que no realizaban obras tan grandes para su beneficio. El lugar, a 1650 metros de altitud, y alejado de todo núcleo de población conocido, también nos induce a pensar en una minería muy rentable para la época romana, la de oro.

Geológicamente la presencia de oro en este lugar se puede justificar si lo que se explotaba eran diques de cuarzo en los cuales puede haber diseminado oro, y los romanos lo sabían bien, explotando por la zona otras minas de estas características en todo el noroeste de la península, y en particular en la zona del Bierzo y de la Cabrera, a unos kilómetros al norte de este punto. La presencia de un dique de cuarzo en esta zona no sería rara, ya que unos kilómetros al oeste existe un granito porfídico biotítico que en sus últimas fases de consolidación magmática podría haber generado estos diques. Por toda la zona se observan otros diques y venas de cuarzo, algunos de tamaño cartografiable. Algunas de estas venas podrían estar generadas por exudación, pero algunos dique son claramente intrusivos, por lo cual posiblemente mineralizados.



En la zona no se observan canales ni depósitos de agua que hubiesen dado servicio a la explotación minera. Aguas arriba de la mina se encuentran las lagunas de Piotorta, en el collado que separa este valle del nacimiento del río Bibei. Estas lagunas pudieron suministrar agua a la explotación. Curiosamente la laguna de mayor tamaño (coordenadas UTM 682415  4676570) nutre con sus aguas al río Bibei (cuenca del Sil-Miño) y al río Tera (cuenca del Duero). Podría llegar a pensarse, aunque no se puede demostrar, que el canal que drena esta laguna hacia el este, hacia la cuenca del Tera, es de origen artificial para abastecer de agua la mina, y que la laguna originalmente solo daba sus aguas al río Bibei.

La ausencia de escombreras de la mina puede ser debido a que el material debía ser molido muy fino para poder extraer el oro, por lo que la ganga era fácilmente arrastrable por los arroyos que discurren por la explotación, máxime cuando ha habido casi 2000 años para realizar este arrastre. Justamente aguas abajo de la explotación existe una loma alargada sobre el fondo del valla del río Tera que pudiese ser una escombrera. No puede serlo ya que sobre existe sobre ella un bloque errático, una roca de gran tamaño movida por el glaciar, por lo que la loma tiene  bastantes más miles de años que la posible mina.